La reaparición del gusano barrenador en México encendió las alertas en el Congreso de la Ciudad de México, donde legisladores aprobaron un exhorto para intensificar campañas de información y prevención ante los riesgos que esta plaga representa para la salud pública, la producción agropecuaria y la seguridad alimentaria del país.
La propuesta, impulsada por la diputada Judith Vanegas Tapia, fue avalada por el Pleno del Congreso capitalino luego de que se advirtiera que el gusano barrenador volvió a detectarse en territorio nacional tras más de tres décadas de haber sido erradicado oficialmente en México.
Durante la sesión legislativa, la representante de MORENA alertó que esta plaga no sólo afecta al ganado, sino que también puede generar consecuencias graves en humanos. El gusano barrenador, causado por larvas que se alimentan de tejido vivo de animales de sangre caliente, puede provocar lesiones severas e incluso la muerte cuando no existe atención médica o veterinaria oportuna.
Vanegas Tapia subrayó que el problema debe abordarse desde una perspectiva integral de salud pública, debido a que la Secretaría de Salud federal confirmó casos de miasis en personas, padecimiento derivado de este parásito. De acuerdo con los datos expuestos en tribuna, cerca del 74 por ciento de los pacientes detectados requirió hospitalización, lo que evidenciaría el nivel de riesgo sanitario asociado a la plaga.
El Punto de Acuerdo aprobado solicita a las 16 alcaldías de la capital, así como a las secretarías de Salud y del Medio Ambiente de la Ciudad de México, coordinarse con la Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural para fortalecer campañas informativas sobre prevención, detección y reporte oportuno de casos.
La legisladora señaló que, aunque México había logrado controlar esta plaga desde hace más de 30 años, desde noviembre de 2024 comenzaron a registrarse nuevamente casos en distintas regiones del país, incluida la capital. Este escenario ha generado preocupación entre autoridades sanitarias y productores rurales debido al impacto económico que puede representar para el sector pecuario.
Especialistas y autoridades federales han advertido que el gusano barrenador puede propagarse rápidamente en zonas con deficiente vigilancia sanitaria y limitado acceso a servicios veterinarios. Además del daño directo al ganado, la presencia de esta plaga podría afectar cadenas de producción alimentaria y provocar pérdidas económicas en comunidades rurales que dependen de la actividad agropecuaria.
En tribuna, Vanegas Tapia insistió en la necesidad de fortalecer el enfoque de “Una Sola Salud”, estrategia promovida por organismos sanitarios internacionales que vincula la salud humana, animal y ambiental para enfrentar amenazas epidemiológicas de manera coordinada. La diputada sostuvo que la prevención y la información pública serán claves para evitar un repunte mayor de contagios y afectaciones económicas.
Finalmente, la legisladora afirmó que proteger al campo mexicano implica también salvaguardar la estabilidad alimentaria y social del país, especialmente en comunidades rurales donde la ganadería continúa siendo una de las principales fuentes de sustento económico.